Capítulo 1. Estar ocupado es una pérdida de tiempo.

Seguro que es una obviedad afirmar que trabajar siguiendo un Plan es más efectivo que llegar cada día a nuestro puesto de trabajo a la misma hora y resolver un problema tras otro sin rumbo definido. ¿Vas a dejarte llevar a donde quiera el viento?

«El secreto para cambiar es concentrar toda tu energía no en luchar contra lo viejo, sino en construir lo nuevo» Sócrates

Ahora resulta que ‘estar ocupado es una pérdida de tiempo’.

Sí, es cierto, resolver los problemas del día a día, es fundamental y nos pagan por ello; pero alguien debe ejercer de timón de navío, ¿no creéis?

Después de unos años trabajando con empresarios aventureros, la verdad es que casi todos ya tienen claro que es así. La gran mayoría (no todos) dedican tiempo e invierten en ello. Reservan sus agendas para reflexionar y definir el futuro deseado para sus negocios.

No es fácil identificar en qué somos diferentes o mejores. Construir Ventajas Competitivas que nos hagan fuertes. Definir un Argumento de Ventas convincente y de acuerdo a la realidad de nuestra entrega de servicios o productos.

Diseñar el Plan de Marketing, de Operaciones, de Organización, los Sistemas de Información, Recursos Financieros y Previsiones Económicas.

Saber hacia dónde queremos ir, sortear las dificultades, tomar rodeos cuando sean necesarios. Todo esto es mejor que nada.

Cuando ya lo tenemos, parece que estamos en buena onda. Una energía positiva nos empuja.

Capítulo 2. Convencido o escorado

“Los barcos están seguros en el puerto, pero no es para eso que se construyeron los barcos” Paulo Coelho.

Confiados con nuestro plan, al que le hemos dedicado tiempo y dinero, nos hace sentirnos más seguros, y diría yo que tranquilos. Conocemos lo que pasa a nuestro alrededor y hemos decidido qué hacer.

Bueno, pues resulta que no es suficiente.

Además de tener un objetivo claro, precisamos de convicción en la ejecución.

¿Verdad que hicimos un análisis detallado?, ¿hemos decidido lo que queremos?

¿Ahora parece que nos da miedo?

Nos ha costado mucho tiempo, dinero y esfuerzo llegar hasta aquí, ¿vamos a ser tímidos?

Pues no. De esta manera no llegaréis a saber si habíais acertado. Siempre os quedará la duda.

¿Quizá no os estáis poniendo en marcha por pereza? ¿Necesitais ayuda? ¿Alguien que os acompañe?

El mercado no se espera, el mercado desconfía.

Por desgracia, hay más Planes de acción adornando las estanterías y en un cajón olvidados que provocando mejoras en las empresas. Estos documentos deberían acabar llenos de anotaciones y rectificaciones siendo útiles en su aplicación. Releídos y consultados. Aprendidos y discutidos. Documentos de trabajo que además sean útiles como borradores para siguientes versiones.

Capítulo 3. Réquiem al cobarde

“El valiente tiene miedo del contrario; el cobarde, de su propio temor”. Francisco de Quevedo

Si tenemos convicción, ya hay mucho ganado. Si en desarrollo de tu Plan surge una alternativa mejor, lo veremos en seguida, pudiendo de esta manera rectificar con rapidez. Siendo tímidos, nos daremos cuenta tarde, o la competencia será más decidida que nosotros.

No os digo que debamos caminar a ciegas y lanzarnos sin más. Antes de iniciar esta nueva aventura, habremos testeado las diferentes alternativas y habremos tomado decisiones basadas en información fiable.

¡Todos los detalles y uno más, pero tan pronto tomemos tierra (la decisión), -las huestes se pondrán en marcha y cabalgarán raudas hacia el objetivo sin vacilar ni por un segundo- siempre bajo la atenta mirada de aquellos que deban gritar ‘¡en retirada!’ si fuese necesario.

Josep Fenoy, 17 de febrero del 2017

Revisión, 6 de abril del 2020