Los entornos VUCA corresponde a aquellos que cumplen los parámetros de:

  • Volatilidad / Volatility
  • Incertidumbre / Uncertainty
  • Complejidad / Complexity
  • Ambigüedad / Ambiguity

Volatilidad.

Se considera un entorno volátil, el que sufre cambios constantes y rápidos. Situaciones en las que desconocemos la dirección del cambio.

Gestionar en este entorno nos obliga a

  • crear redundancias en recursos clave, tanto personas como activos.
  • Precisamos de stocks de seguridad.
  • Debemos saber reaccionar de forma ágil y ser flexibles.

Incertidumbre.

Situaciones en las que no sabemos qué va a pasar.

Las acciones a realizar son,

  • buscar información evaluando el coste vs el valor de la información generada
  • generar feed back con el equipo para conocer el terreno
  • tener una organización preparada y robusta capaz de soportar la falta de información para actuar
  • reconocer que realmente estamos en una situación incierta
  • no confiar en la suerte, reaccionar y tomar decisiones
  • comunicar de forma clara y efectiva

Complejidad.

Los entornos complejos los reconocemos porque detectamos múltiples causas que están relacionadas entre sí. Desconocemos los efectos colaterales que puede generar si varia alguna de ellas.

Para gestionar estas situaciones precisamos de:

  • rodearnos de personas con experiencias similares. Expertos en entornos similares
  • simplificar y priorizar
  • reestructurar la organización y adaptarla al entorno

Ambigüedad.

Son entornos difíciles de diagnosticar. Es difícil saber qué esta pasando.

Estas situaciones precisan de

  • experimentar, tantear diferentes alternativas.
  • Definir escenarios y permitirnos errores para aprender y reaccionar.

Pocas situaciones cumplen los 4 parámetros, pero muchas de las que vivimos actualmente cumplen algunos de ellos.

Miguel Angel Ariño nos describe este entorno y apunta que la crisis del COVID-19 es la peor que ha vivido nuestro mundo en las últimas 2 décadas después de los atentados de 11S y la crisis del 2008.

Vivimos en un mundo interconectado. Las personas, las mercaderías y las comunicaciones fluyen por todo el globo. Cuando sucede algo en un pueblo remoto del mundo, de alguna manera se extiende al resto de mundo en momentos, días o pocas semanas.

Podemos tomar como ejemplo la quiebra de Thomas Cook en septiembre del 2019 y las consecuencias que generó.

Dirigir empresas en un entorno VUCA requiere de capacidades diferentes a las habituales. El COVID-19 esta poniendo a prueba, una vez más, las capacidades de los equipos de dirección de las empresas.

VUCA rompe algunos de los parámetros de eficiencia del ‘management’. Conceptos como el JIT (Just in Time), son contraproducentes en este entorno.

Estos entornos nos obligan a desaprender y ajustar las reglas que estábamos aplicando hasta ahora para dirigir nuestros negocios.